FALSOS MITOS EN EL ENTRENAMIENTO

Siempre escuchamos las mismas cuestiones en los corrillos de los gimnasios, hoy intentaremos desmitificar algunos de ellos de una forma sencilla y sin ahondar en tecnicismos. Para muchas personas será un duro golpe descubrir que todos sus conocimientos  se sustentaban sobre una base errónea.

 

 1.Haciendo muchos abdominales eliminas tripa.


Un mito que se puede aplicar también a los ejercicios de sentadillas, zancadas, piernas, etc. Con estos ejercicios no eliminas la grasa que rodea a los músculos implicados, sino que lo que haces es aumentar el volumen del músculo. Cuando haces ejercicio con regularidad (y llevas una dieta sana), tus depósitos de grasa se reducen, pero en todo tu cuerpo.

Sin embargo, hay zonas que son más resistentes que otras, lo cual nos lleva erróneamente a sobreentrenar ciertas zonas porque la grasa “no se va”. También hay que tener en cuenta que aún adelgazando, la piel tiene memoria y con los años cada vez le resulta más difícil contraerse.

2.Andar no sirve para nada.


La recomendación más extendida en la actualidad es caminar al menos 30 minutos todos los días (no tiene porque ser seguido), independientemente del ejercicio que hagas por semana. Andar aumenta nuestra resistencia cardíaca, quema hasta 1.000 calorías a la semana, beneficia a nuestras articulaciones e irriga los músculos.

3.Las agujetas son buenas y desaparecen con agua con azúcar.


Si tienes agujetas dolorosas, es que algo has hecho mal el día anterior en tu entrenamiento. Las agujetas son roturas fibrilares a nivel microscópico que aparecen cuando hemos hecho un ejercicio físico mayor del que estamos acostumbrados. El otro mito, el de la acumulación del ácido láctico, también hay que desterrarlo. Olvídate del agua con azúcar y opta por estiramientos ligeros y un paseo suave para reducirlas.

4.Si haces deporte puedes comer más de lo que quieras.


Si crees que después del gimnasio puedes comer lo que te apetezca… Estás en un error. Los tres pilares de un cuerpo sano son ejercicio, descanso y buena comida. Si te sientes con hambre después de hacer ejercicio, sustituye las ganas de dulces por un batido de proteínas, por ejemplo.

 5.Cualquier deporte es bueno.


Para practicar cualquier deporte con regularidad (de equipo o en solitario) debes tener un buen fondo físico y un mínimo conocimiento del mismo. De nada sirve comprarte la mejor bicicleta si hace 10 años que no montas en ella o jugar al fútbol con sobrepeso y a ciertas edades acabará con tus rodillas. Por no hablar de deportes más exigentes. Antes de proponerte un nuevo reto, ponte en forma, domina la técnica y ten en cuenta tus limitaciones (edad, lesiones, tiempo sin entrenar…).

6.Si dejo de entrenar mis músculos se transformarán en grasa.


No hay una relación directa entre la pérdida de músculo y la ganancia de grasa (y viceversa). Si dejas de entrenar, tu metabolismo se ralentizará y el músculo se puede mantener un tiempo; aunque con el tiempo se puede reducir. En cualquier caso, si tu ingesta calórica es mayor o la misma que cuando hacías ejercicio, tu cuerpo lo acabará almacenando en forma de grasa porque tu músculo ya no lo necesitará. No dejes de lado el ejercicio, al menos anda 30 minutos al día.

7.Sudar adelgaza


Efectivamente. Cuando sudas pierde peso, pero lo recuperas inmediatamente al reponer los líquidos imprescindibles para tu salud y rendimiento. El agua actúa como un mecanismo termorregulador, es decir, cuando te mueves genera energía, esto hace que aumente la temperatura corporal y el sudor es el mecanismo que tiene el cuerpo para mantener la temperatura en un nivel saludable. Si te pesas al terminar una sesión de ejercicio es posible que peses menos, pero al tomar agua o alguna bebida volverás a tu peso nuevamente.

8.Sólo los ejercicios aeróbicos son buenos para adelgazar


Los ejercicios aeróbicos son los que más calorías queman por sesión, pero resulta más eficaz la combinación de estos ejercicios con entrenamientos con pesas. Ello es porque los ejercicios con pesas generan músculo y el músculo para mantenerse quema calorías. Por eso cuanto más músculo tiene una persona más calorías quemará. Es importante que si te ejercitas aeróbicamente: caminas, trotas, andas en bicicleta, etc. incorpores una rutina con pesas al menos 3 veces a la semana.

9.Mientras más entreno más progreso


El cuerpo se acostumbra pronto a los tipos de estímulo y tiene que cambiar para que mejore. Sucede en todos los tipos de entrenamiento, si llevas un tiempo entrenado con pesas, y observas que no mejoras prueba otro tipo de entrenamiento, cambia el orden de los ejercicios, prueba con otros nuevos, así estimularas al músculo de diferente manera, esto se aplica para todos los deportes.

10.Las mujeres que hacen pesas se ponen demasiado fuertes


La genética y los bajos niveles de testosterona que caracterizan a las mujeres hacen que el crecimiento muscular sea muy pequeño. Es muy difícil que una mujer adquiera la musculatura que tienen los hombres y esto es porque el nivel de testosterona, que es la hormona que da esos caracteres masculinos, entre ellos músculos grandes, es mayor en los hombres. Cuando una mujer tiene una hipertrofia muscular en su cuerpo, además del entrenamiento y buena alimentación es posible que esté utilizando esteroides.

11.Es mejor hacer más repeticiones con menos peso para quemar más grasa y definir los músculos.


Esta forma de entrenar no va a lograr quemar tejido graso, ya que es muy poco lo que contribuye para que el cuerpo logre metabolizar las grasas como fuente de energía. Aunque realices miles de repeticiones no lograrás definir los músculos; las altas repeticiones se utilizan específicamente en deportes en donde se quiera mejorar la resistencia muscular.

12.Los carbohidratos engordan


Los hidratos de carbono se han ganado muy mala fama y hay muchas personas que creen que todos los hidratos de carbono se deben de evitar porque engordan y no son buenos.

Los hidratos de carbono son nutrientes necesarios para un deportista y su consumo no tiene porqué ser eliminado. Su abuso es el problema.

Si no deseas aumentar de peso mientras practicas deporte, deberás encontrar el equilibrio entre tu gasto calórico (cuánto combustible utilizas) y la cantidad de carbohidratos que ingieres (que cantidad de combustible ingieres).

Al igual que sucedería con cualquier otro grupo alimenticio que consumieras en exceso (en relación a tus necesidades energéticas), una ingesta abusiva de hidratos de carbono, te hará almacenarlos como grasa.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s